Estoy viajando a Mar del Plata en tren. Los cuentos de Claudio se mueven a la misma velocidad. No estoy segura cuál es: saltan de pueblo en pueblo y se me derriten en las manos. Mi piel se pega a las hojas. No me esfuerzo en despegarlas, hecha libro quiero más, zambullirme en la siguiente toma, pispear la ventanilla de al lado.
Cada cuento se cose artesanalmente al siguiente como los años de una vida. Es una voz familiar que por conocida se vuelve vertiginosa; una seguidilla de escenas fantasmagóricas como la ciudad propia. Paisajes uruguayos y paisajes de otros lados, que hacen que este libro quede justo en el medio. Entre lo cotidiano y lo ajeno, o lo ajeno en lo cotidiano. Historias que se salen de lugar, como huesos corridos, mal soldados.
Claudio no barre debajo de la cama, nos invita a acostarnos en el piso e impregnarnos de todo lo que habita allá abajo.
Un espejo para lo raro, lo roto, lo bello y lo monstruoso.

Reseña por Fefe Martinez, poeta escorpiana amiga de este tapir <3 este libro y todo el catálogo de Pez en el Hielo lo encuentran acá.